Cuidados musculares

Dietas equilibradas, hidratación, descanso diario, ejercicio físico con estiramientos, claves para una buena salud del sistema muscular

¡Cuida tus posturas! En el día a día realizamos tareas repetitivas continuamente, sin fijarnos en cómo posicionamos nuestro cuerpo. Una sola postura mantenida en el tiempo es muchas veces el origen de contracturas y dolencias musculares evitables.

¡Muévete! Nuestro cuerpo está diseñado para el movimiento. Por lo tanto, abandona el sedentarismo. Busca una actividad que te haga desconectar de los problemas diarios. Y recuerda la importancia de calentar antes del ejercicio y estirar después.

Cuida tu alimentación. Cada vez hay más estudios científicos que relacionan los problemas osteomusculares con una mala alimentación. Una dieta equilibrada, rica en verduras, fruta y fibra ayudará a tu cuerpo a estar preparado frente a posibles lesiones.

Relájate. El estrés cotidiano no afecta solo a nivel psíquico. Las preocupaciones hacen que tu cuerpo se mantenga en tensión constante, lo que conduce a una fatiga muscular y, en última instancia, dolor. Dedica un rato de tu día a practicar técnicas de relajación. Existe un largo número de actividades que pueden ayudarte a sacar toda la tensión acumulada a lo largo del día.

Acude al fisioterapeuta. Es importante que consultes tus dolencias con un profesional sanitario. Él podrá ayudarte en un sinfín de patologías y lesiones. Sigue sus consejos y pautas de tratamiento. Recuerda que el fin de la fisioterapia es ayudar a las personas a tener una mejor calidad de vida.